Em Angola julgam-se presos políticos acusados de nenhum crime. Dizem que é um regime democrático que está em pleno gozo das suas funções. A corrupção está no pódio como grande vencedora. A miséria e a fome também. As potências democráticas fecham os olhos e apontam que assim é que é bom, que assim é que se faz a estabilidade em África. Eis a receita do terrorismo do qual a Europa não se consegue desenvencilhar. Quem apoia a corrupção e as suas ditaduras, no fundo também é terrorista sem o saber.

domingo, 9 de novembro de 2014

Colonizadores colonizados





El agua, la luz y muchos hospitales lusos han caído en manos de chinas

ELPAIS.COM

Chinos, brasileños y angoleños han protagonizado las últimas y mayores compras de empresas portuguesas. Atrás quedaron los años de la invasión españolay los consiguientes recelos sobre el país vecino. Hoy, el agua, la luz y los hospitales portugueses han caído en manos chinas.
ChinaThree Gorges pagó 2.693 millones por el 21,3% de la eléctrica EDP; el grupo Fosun, del mismo país, se hizo con la aseguradora líder Fidelidade pagando 1.099 millones y hace un mes dio otro paso al desembolsar 480 millones por Espírito Santo Saúde, que gestiona una veintena de centros hospitalarios en el país.
Otra empresa paraestatal china, A State Grid, entró con el 25% en la Red Eléctrica Nacional (387 millones) —luego Fosun se hizo con otro 5%—, y la compañía de aguas de Pekín adquirió por 95 millones su homónima en Portugal. En tres años China ha gastado 5.380 millones de euros en adquirir empresas portuguesas; por volumen es el cuarto país europeo en inversiones chinas, pero el primero proporcionalmente a su población.
También Brasil mira hacia su antiguo colonizador. Camargo Correa se hizo con la cementera Cimpor por más de 5.000 millones, dos años antes de que la operadora OI trate como moneda de cambio a PT con el fin de lograr fondos para comprar la filial brasileña de Telecom Italia y asentarse así en su país de origen.
Si los inversores chinos se han centrado en servicios básicos, los angoleños han preferido el mundo financiero y los medios de comunicación. En Portugal se han asentado con sucursales de sus propios bancos (BIC, Atlántico, BAI, BANC y BNI), pero también han entrado en el accionariado de los autóctonos. Una sociedad de la hija del presidente de Angola, Isabel dos Santos, ostenta el 10% del BPI, y Sonangol, la compañía petrolífera estatal africana, tiene el 20% del BCP; además controla la petrolera nacional Galp. Dos Santos también posee una fuerte participación en la operadora NOS, líder en la televisión por suscripción, y ahora puja por PT.
En medios de comunicación, fondos angoleños son también los dueños del grupo Controlinveste (Diario de Noticias, Jornal de Noticias, la radio TSF y el deportivo O jogo), mantienen un 15% en Cofina (Negocios, Correio da Manhá, Sol) y han hecho saber su interés por la pública Radio y Televisión de Portugal, si se privatiza.
Angoleños, que desembarcan los fines de semana en Lisboa para cerrar las tiendas de lujo de la avenida Libertade, los chinos, más discretos, y los brasileños, son hoy colonizadores de la antigua metrópoli. Portugal empieza a ver a España con ojos menos recelosos que antaño, y los españoles a los portugueses con menos soberbia, solidarios ambos de parecidas penas.